sábado, 9 de junio de 2018

¿Qué decirle a Luis Almagro?


En el siglo XXI al monstruo de las dictaduras le han crecido nuevas cabezas. No se engañe pensando que todas son iguales.
 
Carlos F Grigsby , 8 de junio 2018, Confidencial
https://confidencial.com.ni/que-decirle-a-luis-almagro/


Ahora que queda cada vez más claro que la OEA es la última aliada de Ortega y Murillo, la postura de Almagro con respecto del gobierno —que hasta ahora me había inspirado una ligera incredulidad— ha recrudecido para mí en verdadera y obcecada curiosidad. Me hallo a menudo preguntándome a mí mismo: más allá de las amonestaciones y aspavientos con que se le ha interpelado con bastante inutilidad, ¿qué se le podría decir?

A ver si lo entiendo, señor Almagro. Usted, un hombre de izquierda, fue nombrado secretario general de la OEA, una organización cuyos fines han sido siempre cuestionados por alinearse con los intereses del país que provee el 60% de su presupuesto anual, los Estados Unidos. Usted aceptó ese puesto y poco tiempo después condenó públicamente, con la vehemencia que le es característica, al régimen de Maduro, sorprendiendo incluso al departamento de estado. Por su nueva postura fue duramente criticado en su país Uruguay; pero en el norte se dice que el otrora partidario del castrismo y el chavismo le insufla nuevo aliento a una organización en sus últimos estertores.

Los ciudadanos normales y corrientes vemos con suspicacia los gestos de los políticos. Por lo general, creemos ver en ellos personas de una ambición mayor que parecieran tener un olfato agudo para la oportunidad y un pecho frío para la doblez. Por eso los nicaragüenses escépticos piensan que entre usted y Ortega hay algún acuerdo debajo de la mesa. Pero quizá haya algo más a su renuencia a ver en este largo gobierno una dictadura. Quizá haya un hombre de izquierda que, a pesar de haber condenado al chavismo y al castrismo —y como resultado haberse vuelto uno de sus principales opositores en el hemisferio— quiera todavía salvar el proyecto de la izquierda en Hispanoamérica.

Usted ha visitado Nicaragua más de una vez. En esas visitas estoy seguro de que Daniel Ortega siempre le ha mostrado buena voluntad para negociar. Por eso, en una entrevista reciente, usted argüía que la disposición del gobierno a recibir a la CIDH, a aceptar la implementación de un grupo independiente de expertos que den justicia a los asesinatos, y a pedir la renuncia de Roberto Rivas, expresidente del CSE, son todas muestras de una apertura al cambio y a la negociación que lo descalificaría como régimen dictatorial. Como buen político, usted sabrá que, para realmente comprender la coyuntura de un país, hace falta conocer el contexto desde adentro. Déjeme darle una explicación desde adentro.

Para que el gobierno mostrara la buena voluntad de invitar a la CIDH, que arribó a Nicaragua el 17 de mayo, hicieron falta 30 días de protestas cruentamente reprimidas y 72 muertos, de los cuales 17 murieron de un disparo en la cabeza, 4 en el cuello y 13 en el tórax. También hizo falta que, al iniciar las protestas, el gobierno censurara sin éxito los principales medios independientes del país; digo sin éxito pues las redes sociales llenaron el vacío de información que la censura buscaba producir. Además, el 16 de mayo, un día antes de que llegara la CIDH, Ortega dio un discurso en una mesa de diálogo con distintas facciones representativas de la sociedad civil, en cuyo contenido no reconoció los muertos ni asumió responsabilidad por los hechos.

No obstante, como bien sabe, el reporte de la CIDH fue contundente: 76 muertos y más de 800 heridos. Al persistir las protestas y al persistir los asesinatos, Ortega se fue quedando solo. No solo perdía el apoyo de votantes sandinistas, sino también el de sus aliados en las cúpulas económicas. Como resultado, el 30 de mayo Ortega recibió una carta de los consejeros del COSEP, entre los cuales se encuentran los hombres más poderosos del país. En los párrafos de esa carta los consejeros le instaban a un adelanto de elecciones; así, su rompimiento con todos los sectores de la sociedad, salvo los integrantes de su partido que ocupan importantes cargos públicos y dirigen la policía nacional, era definitivo.

Un día después vendría la renuncia de Roberto Rivas, el segundo hecho de «buena voluntad» que menciona usted en la entrevista. Desde febrero de este año Rivas no desempeña sus funciones en el CSE, gracias a una reforma electoral que tuvo lugar debido a las graves sanciones que le fueron impuestas a éste por los Estados Unidos, quien lo acusa de cometer actos de corrupción significativa y graves violaciones a los derechos humanos. Como me dijo una amiga querida, hacer que Rivas renunciara era «como patear a un caballo muerto.» Si usted se fija bien, las fechas no son casualidad; irónicamente, la OEA se ha convertido en la última aliada del presidente, de manera que él debe hacerle concesiones para mantenerla de su lado. Además, el cronograma de reforma electoral que ustedes proponen le daría al gobierno valiosos meses en el poder —por lo menos hasta enero de 2019, y no sabemos cuánto más—, además de conferirle entretanto una legitimidad democrática que le es absolutamente desmerecida.

En la crisis actual Nicaragua no aguanta hasta enero de 2019, señor Almagro. El país está sumido en un auténtico estado de terror, ya que el gobierno ha permitido que al caer la noche las pandillas y los narcotraficantes impongan su anarquía. Sin mencionar que la aparición terrorífica de cadáveres de jóvenes en Medicina Legal y en la siniestra Cuesta del Plomo da señas inequívocas de que existe una persecución en contra de los involucrados en las protestas (no en vano la CIDH ha tomado medidas preventivas de seguridad con los líderes universitarios). Esto se vuelve aun más preocupante si consideramos que el comunicado oficial del gobierno lanzado el 31 de mayo, en el cual rechaza cualquier responsabilidad de violencia en el país, así como la existencia de fuerzas de choque y grupos paramilitares afines a él, contradice directamente el informe de la CIDH. ¿No ve usted una grave contradicción allí? ¿No le inquietan esos gestos turbios?

Ahora bien, ¿que este gobierno ha invertido mucho en salud, en la construcción de escuelas, en infraestructura, en la rehabilitación de espacios públicos y en electrificación rural, al menos bastante más que los anteriores gobiernos? —Sí. ¿Que en la oposición actual hay muchos oportunistas con su propia agenda política que quieren aprovecharse de la crisis del país? —Sí. ¿Que ha habido violencia de los dos lados, así como falsa información de ambas partes? —Innegable. Pero ponga los hechos en la balanza, señor Almagro, y sopese cuántos jóvenes han muerto en comparación con cuántos policías. Si descree de la falsa información que se difunde, vea la retórica que utilizan los medios oficialistas en comparación con la de los medios independientes. Vea los videos que atraviesan las redes; compare las marchas del gobierno y aquellas autoconvocadas. Lo exhorto a que se informe, y a que escrute esos gestos que usted considera «muestras de buena fe». En el siglo XXI al monstruo de las dictaduras le han crecido nuevas cabezas. No se engañe pensando que todas son iguales.

domingo, 27 de mayo de 2018

¿Una nueva Nicaragua?

Son pocos los momentos a rescatar de nuestra historia en que haya habido Gobierno sin corrupción o paz sin opresión


Carlos F Grigsby
26 de mayo 2018
https://confidencial.com.ni/una-nueva-nicaragua/


 
Ahora que Nicaragua nos reventó en la conciencia a todos los que estábamos adormilados, hoy es más importante que nunca saber bien qué momento atravesamos. Si no, las descripciones que se han venido repitiendo para explicar los últimos eventos —que esto era una olla de presión, que desde el 19 de abril este país es otro, etc.— solo servirán para describir algo sepultado en el pasado.

Hubo hace poco la promesa de un diálogo para salir de esta crisis. En la primera sesión sentimos una mezcla de júbilo y catarsis al ver a un joven de 20 años interpelar a Daniel Ortega con bravura y oratoria. Pero en la segunda y tercera sesiones el diálogo se estancó en promesa; politiquería, demagogia, figureo. De hecho, hacia el final de la tercera, turbas parapoliciales del gobierno atacaron un tranque en León mientras sus representantes oficiales pontificaban sobre la paz. ¿Qué hacía el gobierno en la mesa? Con una mano jocosa nos mostraba la zanahoria a colgar, y con la otra mano furtiva preparaba el garrote.

No hay duda de que han sido varios los méritos de este gobierno a lo largo de los últimos once años, y debemos reconocerlos. Pero son más sus crímenes. En el diálogo se prometía trabajar por la democratización del país. Al haberse suspendido, ¿perdimos la oportunidad de que el país vuelva a ser una República? ¿Y cuándo ha sido realmente Nicaragua una República? Si vemos hacia atrás, son pocos los momentos a rescatar de nuestra historia en que haya habido gobierno sin corrupción o paz sin opresión. Si no se estaban matando liberales y conservadores, estaba el ejército estadounidense ocupando el territorio. A mediados del siglo XIX, hubo tres décadas en que un gobierno conservador sucedió a otro de forma más o menos democrática, a pesar de que todo quedaba en manos de las élites criollas de entonces. Luego Zelaya hizo reformas loables, defendió los intereses nacionales ante Estados Unidos, y abogó por la unión centroamericana; pero Zelaya también fue un dictador que invadió Honduras y se perpetuó en el poder durante 17 años. 



Realmente, no fue sino hasta 1979 que Nicaragua pudo empezar a ser una República totalmente libre de intervenciones extranjeras —hasta que en 1982 empezó el mandato de Reagan en Estados Unidos—. Lo que pasó después todos y todas lo sabemos. Sin embargo, ahora tenemos otra oportunidad para que el país vuelva a democratizarse.

¿Qué va a pasar ahora? La pareja presidencial cree que el descontento que existe es controlable, debido a que según su creencia la mayoría de la población todavía los apoya. Apuestan por disolver los grupos de resistencia que quedan. Intentarán deshacer los tranques para que todo vuelva a la normalidad. Apretará la represión. Y así, poco a poco, hasta que la gente pase página. El mundial de fútbol empieza el 14 de junio, y eso la mantendrá ocupada. Luego viene la conmemoración del 19 de julio, para cuya fecha se planifica que las cosas estén como siempre han estado. Por eso, las protestas tienen que multiplicarse y pulular, mejorando su organización. El término técnico es «correlación de fuerzas», que en la Nicaragua actual quiere decir que no pueden manifestarse campesinos por un lado, estudiantes por otro, y el resto de la población uniéndose de vez en cuando. Todos al unísono. Además, hay que despolarizar las protestas; el antisandinismo visceral que en los 90 llevó a que se desmantelara todo lo bueno de la revolución hoy vuelve a rezumar. Democratizar también significa existir en la diferencia, y esto debe empezar en las filas de las protestas. Cierto, nunca una marea azul y blanca había desbordado las calles como en las protestas masivas del último mes. Pero todavía no es suficiente. Se ha abierto una oportunidad para corregir el curso que lleva el país, para que surjan nuevos líderes ajenos a la mediocre oligarquía conservadora y para que el sandinismo mismo —antes de que le sea demasiado tarde— reflexione sobre su proceder al margen de sus dirigentes dictatoriales. Pero si no se resiste la estrategia de intimidación y desgaste del gobierno, esa oportunidad se cerrará y seguiremos igual que antes. Más tarde vendrá el verdadero estallido.

domingo, 4 de febrero de 2018

LOS SANDINISTAS DE MADRID, IMPACIENTES

El 18 de Julio de 1979 en la mañana en la Embajada de Nicaragua en Madrid: Los cinco sandinistas que ocuparon ayer por la mañana la Embajada de Nicaragua en España conversan con el embajador Don Armando Luna Silva, a quien le exigieron que la abandonara. Ante la negativa de éste, uno de los miembros del grupo afirmo: “Si salimos de aquí, salimos muertos”. El hecho no adquirió un sello tan dramático los ocupantes fueron desalojados tal y como lo vemos en la foto de la derecha.


martes, 16 de enero de 2018

Blogger: Emily Wojcik










It’s not indispensable, poet, that you write it.

Your elegy.

You won’t help her die by doing so.

You won’t bury her more.

If anything you’ll unearth her. A foot

among clods of humus in the Wax Museum.








Tell us about one of the first pieces you translated.

I’m struggling to remember this, but it was most likely one of my own poems, so someone who didn’t speak Spanish (I mostly write poetry in Spanish) could read it.


What writer(s) or works have influenced the way you write now?

One reads so many things all the time that it’s hard to definitively come up with a list of names—and even then, that list would probably quickly shift. When it comes to certain translations, however, I look up to Richard Wilbur’s Molière, Alfonso Reyes’ Mallarmé, John Ashbery’s Rimbaud, Edward FitzGerald’s Khayyam. Jorge Luis Borges’ ideas on translation were particularly eye opening.


What other professions have you worked in?

High school teacher.


What did you want to be when you were young?

Many things: a mathematician; a philosopher; a writer. I stuck with the latter.


What drew you to write a translation of this piece in particular?

Carlos Martínez Rivas is a major poet who is virtually unknown, due to his reluctance to publish. In Nicaragua, in particular, he is the most influential writer of the last decades. Since translation can be a way of reevaluating a text and, at the same time, disseminating it among a new readership, it seemed to me that he needed to be translated. Also, it’s a great poem.


Is there a city or place, real or imagined, that influences your writing?

Of course. Though in ways somewhat mysterious to me, I’m sure Managua, Mexico City, Barcelona, Paris, Edinburgh, and Oxford have all influenced my writing. Mexico, Barcelona, and Paris’ bookshops widened my horizons; Managua’s wonderful and unpredictable nightlife; Edinburgh and Oxford’s beautiful libraries.



Do you have any rituals or traditions that you do in order to write?

Not particularly. Though my best ideas come to me in the shower or during long walks.



If you could work in another art form what would it be?

I’d like to write the script for a long novel-like TV show.



What are you working on currently?

I’m currently working on a translation of Rubén Darío’s Cantos de vida y esperanza; an academic article on another of Darío’s books, Los Raros; and putting the finishing touches on a collection of poems I hope to publish soon enough.



What are you reading right now?

Temporada de huracanes by Fernanda Melchor. You should read it.







CARLOS F. GRIGSBY is a poet and a translator. He published the poetry collection Una oscuridad brillando en la claridad que la claridad no logra comprender. He is completing a doctorate in literary translation and Spanish American literature at the University of Oxford.

viernes, 22 de diciembre de 2017

La mayoría independentista del 21-D sobre el mapa catalán

Laura Aragó, Jaume Pi, La Vanguardia 22 de diciembre 2017

  • Superan el 50% de los votos en más de 800 poblaciones, la gran mayoría del interior, y solo ganan al bloque constitucionalista en Barcelona, Granollers y otros 20 municipios




Uno de los titulares de la noche electoral del 21-D lo volvió a protagonizar el independentismo, cuyas tres candidaturas igualaron sus cifras de apoyo electoral de 2015 -aumentaron en sufragios totales perdiendo 0,3 décimas en porcentaje–, se volvieron a imponer al llamado bloque constitucionalista que forman Cs, PSC y PPC, no alcanzaron el deseado linde del 50% y revalidaron su mayoría absoluta de escaños en el Parlament, dejándose 2 asientos por el camino.

Los partidos independentistas han celebrado con satisfacción estos resultados a pesar de que el otro titular de la noche se lo llevó el triunfo en votos y escaños de Ciutadans. Pese a ser la victoria más pírrica de la historia –ninguna formación había ganado en Catalunya sin llegar siquiera al 30% de apoyo electoral–, la noticia no es baladí: nunca había ganado un partido alejado de la tradición catalanista.

A pesar de ello, tanto JxCAT –candidatura personalista de Puigdemont apoyada desde la reserva por los postconvergentes del PDeCAT– como ERC y la CUP pusieron el foco en las “difíciles condiciones” con las que el independentismo concurrió a estas elecciones, con candidatos en Bruselas o en la cárcel.

Un análisis al detalle muestra que el triunfo independentista vuelve a estar cimentado en el granero histórico de votos del nacionalismo catalán: las comarcas del interior, los municipios medios y pequeños. Superan el 50% de los votos en 819 poblaciones, de los cuales 527 son de menos de 1.000 habitantes, ganan al llamado bloque constitucionalista pero pierden contra el resto de formaciones en 22 poblaciones, entre ellas la ciudad de Barcelona. Y, finalmente, obtienen aún menos votos que el bloque que forman Cs, PSC y PPC (sin contar a los comunes) en 106 municipios, en su mayoría en localidades de lo que se solía llamar el cinturón rojo del área metropolitana de Barcelona, que esta vez se ha teñido definitivamente de naranja.

No solo en los pueblos pequeños se imponen con claridad los independentistas. En hasta 39 localidades de más 10.000 habitantes, las candidaturas de JxCAT, ERC y CUP obtienen más del 50% de los votos, entre las que destacan Girona, Lleida –por muy poco margen–, Manresa, Igualada, Vic, Berga o Sant Cugat del Vallès. La victoria tiene lugar en otras 46 ciudades del interior catalán, de entre 5.000 y 10.000 habitantes, y en otros 207 municipios de entre 1.000 y 5.000 habitantes.

Desde Bruselas, Carles Puigdemont acentuaba la transversalidad territorial del voto independentista. Con los datos sobre la mesa, eso es estrictamente cierto: el independentismo es el bloque con una mayor fuerza repartida a lo largo de todo el territorio, aunque esté distribuida de forma muy desigual. O dicho de otro modo, el llamado constitucionalismo –incluso sumando a los comunes, en este caso– resulta casi testimonial en muchas partes del interior, mientras que el independentismo mantiene porcentajes de voto proporcionalmente más altos en zonas del área metropolitana. Eso explica en parte que las victorias absolutas del independentismo en poblaciones del interior sean tan holgadas.

El no posicionamiento de los comunes en ninguno de los dos bloques obliga a separar en dos categorías la distribución de los votos de los independentistas que no superan el 50% de los votos. Por un lado, cuando aún no logrando la mayoría absoluta de los votos, sí superan al bloque constitucionalista (Cs, PSC y PPC) y, por el otro, cuando pierden incluso contra este tripartito nítidamente antiindependentista.

En el primero de estos supuestos, cabe destacar la ciudad de Barcelona. En la capital, los independentistas obtienen casi el 46% de los votos por 43,6% del bloque constitucionalista y más de un 9% de los votos que recaen en Catalunya en Comú Podem. Curiosamente, se trata de unos numeros parecidos a los que se han dado en el conjunto de Catalunya, por lo que por primera vez Barcelona ha sido un buen reflejo de la distribución del voto en este sentido.

Otros ejemplos parecidos se han dado en localidades significativas como Granollers, Sitges, Vilanova i la Geltrú o Malgrat de Mar. Cabe destacar que en estos municipios, los porcentajes entre bloques son muy parejos y que los comunes se mueven entre el 6 y el 8% de apoyo electoral.

Finalmente, los municipios en los que el independentismo pincha de forma indiscutible, es decir, en los que sale derrotado no por el resto de formaciones sino únicamente por las que conforman el bloque constitucionalismo ascienden a 106, una cifra nada desdeñable teniendo en cuenta que muchas de estas derrotas tienen lugar en localidades con un alto número de habitantes. Se tratan de, exceptuando Barcelona, las principales ciudades catalanas por número de población, como son L’Hospitalet de Llobregat, Cornellà del Llobregat, Badalona, Terrassa, Sabadell, Esplugues del Llobregat o Santa Coloma de Gramenet. En algunos casos, el porcentaje de voto independentista no supera el 30%.

Un comportamiento parecido se da en Tarragona y en poblaciones de su primera corona, así como en todas y cada unas de las poblaciones de la Val d’Aran, y en localidades quizás menos esperadas como son El Vendrell, Sant Pere de Ribes, Calafell, Martorell u Olesa de Montserrat.



miércoles, 1 de noviembre de 2017

Cataluña no dará marcha atrás
Por Oriol Junqueras, New York Times, 1 de noviembre de 2017

BARCELONA — La proclamación de independencia de la República Catalana la semana pasada fue un hito histórico. Demostró que el gobierno catalán, con el apoyo de su población, tiene una prioridad: la libertad de un pueblo al que se le está prohibiendo decidir su futuro. Sin embargo, al gobierno español no pareció importarle que la mayoría de los catalanes quisieran un voto pacífico y democrático para establecer su independencia.
 
Durante años, los catalanes hemos perdurado ante esfuerzos constantes en contra de nuestro autogobierno. Fue algo aún más evidente después del referéndum del 1 de octubre en torno a la independencia, con acciones legislativas apresuradas para animar a las compañías a que abandonen Cataluña y presiones directas a grandes empresas para que hagan lo mismo.

Este daño a la sociedad catalana es parte de una antigua estrategia del gobierno español, que ha perpetrado decisiones políticas arbitrarias y caprichosas. El Tribunal Constitucional ha suspendido cada una de las iniciativas del gobierno catalán. Sin importar que los temas traten de igualdad de género, energía o economía, todo ha sido frenado a petición del gobierno del Partido Popular en Madrid.

Muchas veces y de muchas maneras hemos intentado alzar la voz por nuestros derechos, pero el gobierno español jamás ha escuchado; siempre nos hemos topado con el mismo muro de incomprensión y rechazo. El gobierno español solo quiere obediencia servil. Por eso intentó detener el referéndum a través del uso indiscriminado de macanas, amenazas y coerción.

Creímos que si votábamos pacíficamente a favor de la independencia, el gobierno español nos escucharía. Sin embargo, solo nos respondieron con violencia perpetrada por agentes uniformados y grupos de extrema derecha que han actuado con total impunidad. Golpear a la gente en nombre de las ideas ahora parece una actitud legítima.

Y ahí es donde pusimos el límite, porque enfatizar la dignidad y validar la voluntad de las personas no podía esperar por siempre. En la batalla por la autodeterminación y el reconocimiento de los derechos, uno no puede ganar con el primer golpe, sobre todo contra un Estado que está tan dispuesto a hacer que su maquinaria aplaste a millones de ciudadanos solo porque quieren votar. Sin importar lo que diga Madrid, Carles Puigdemont y Carme Forcadell aún son los presidentes de nuestro gobierno y nuestro parlamento, respectivamente, y seguirán siéndolo hasta el día en que nuestros ciudadanos decidan otra cosa en una elección libre.

Con el voto aprobatorio del referéndum nació la República Catalana y está respaldada por la legitimidad de las urnas. Nosotros, los catalanes, necesitamos formular una estrategia común para el tramo restante del camino al establecimiento gradual de un nuevo marco de libertades. En los días venideros, tendremos que tomar decisiones y no siempre serán fáciles de entender.

Muchas veces y de muchas maneras hemos intentado alzar la voz por nuestros derechos, pero el gobierno español jamás ha escuchado; siempre nos hemos topado con el mismo muro de incomprensión y rechazo.

La voluntad de Madrid de anular el gobierno autonómico, rechazar el diálogo, limitar los derechos y libertades, perseguir a los representantes de los ciudadanos e imponer la fuerza bruta del Estado nos obliga a perseverar y hacernos más fuertes con tal de prevalecer. Actualmente, en Cataluña hay una disociación clara entre la voluntad democrática de los ciudadanos y el gobierno central, que se ha dispuesto a apoderarse de las instituciones del pueblo y a controlarlas despóticamente.

El gobierno de España ha entrado a Cataluña con la determinación de interferir en el currículo escolar, controlar los medios, poner nuestra policía a su servicio, convertir el país en otra provincia más de una España dividida que no tolera la pluralidad nacional, aplastar cualquier tipo de disidencia, por democrática que sea, y acabar con cualquier esperanza de establecer un diálogo.

No podemos permitirlo. Es esencial crear alianzas sólidas con todos los participantes sociales y económicos que quieren construir un Estado nacional que esté verdaderamente al servicio de sus ciudadanos. A pesar de los obstáculos que están en nuestro camino, debemos seguir adelante. No debemos renunciar jamás al voto como un medio de validar la república y debemos preparar elecciones locales que serán esenciales para la consolidación de esta naciente república.

La usurpación de las instituciones por parte del gobierno español a través del artículo 155 de la Constitución Española, una herramienta que le permite a Madrid tener el control administrativo de Cataluña, ha provocado indignación, y nuestra respuesta a ello se ha vuelto una prioridad.

Ante este ataque, debemos recomponer nuestras fuerzas, perseverar y no tener duda de que, con la civilidad y la actitud pacífica que siempre hemos tenido, seguiremos avanzando tan lejos como lo decidamos.

El valor que este país ha demostrado es tan iluminador y tan fuerte que tarde o temprano dará como resultado la consolidación de la independiente, verdaderamente justa y democrática República de Cataluña.

Oriol Junqueras fue electo vicepresidente de Cataluña en 2016.

viernes, 27 de octubre de 2017

El Parlament declara la independència i insta el govern a aplicar-ne els efecte


La cambra catalana insta també l'executiu català a obrir un procés constituent

http://www.ccma.cat/324/expectacio-al-parlament-on-a-les-12-00-es-repren-el-debat-per-donar-resposta-al-155/noticia/2817510/

Noticias de Catalunya Informació

27 de Octubre 2017

 

El Parlament de Catalunya ha aprovat per 70 vots a favor, 10 en contra i 2 en blanc instar el govern a aplicar els efectes de la declaració d'independència i obrir un procés constituent.

La votació s'ha dut a terme en una urna, i de manera secreta, tal com havien demanat els grups de JxSí i la CUP.

Durant la votació no hi ha estat presents els diputats de Cs, el PSC  i el PPC, que han abandonat l'hemicicle. Els populars, però, han deixat als seus escons banderes espanyoles i catalanes.

Els diputats de CSQP han volgut ensenyar el sentit del seu vot, "un no", abans de dipositar-lo a l'urna. No ho han fet Albano Dante Fachin, Joan Giner i Àngels Martínez, que han mantingut ocult el seu vot i han rebut l'aplaudiment dels diputats independentistes. 

El president Puigdemont i la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, també han estat aplaudits quan han votat.

CSQP ha criticat que el vot hagi estat secret i ho ha retret especialment a la CUP.  En nom de la formació independentista, Anna Gabriel, ha explicat que ho han demanat  "per cultura política antirepressiva, no de teoria, sinó de pràctica".

Abans de la seva aprovació, la presidenta del Parlament, ha llegit el text que s'estava a punt de votar. Les resolucions de JxSí i la CUP contemplen, entre d'altres:

"CONSTITUÏM la República Catalana, com a Estat independent i sobirà, de dret, democràtic i social" independent.
(...)
ASSUMIM el mandat del poble de Catalunya expressat en el Referèndum d'Autodeterminació de l'1 d'octubre i declarem que Catalunya esdevé un estat independent en forma de República".

DISPOSEM l'entrada en vigor de la llei de transitorietat jurídica i fundacional i vinculant".

"INICIEM el procés constituent, democràtic, de base ciutadana, transversal, participatiu i vinculant.

A més, recullen la voluntat d'obrir negociacions amb el govern espanyol i instar a la comunitat internacional a fer intervenir per aturar la violació dels drets civils.

AFIRMEM la voluntat d'obrir negociacions amb l'estat espanyol, sense condicionants previs, adreçades a establir un règim de col·laboració en benefici de les dues parts. Les negociacions hauran de ser, necessàriament, en peu d'igualtat".

POSEM EN CONEIXEMENT de la comunitat internacional i les autoritats de la Unió Europea la constitució de la República Catalana i la proposta de negociacions amb l'estat espanyol.

INSTEM a la comunitat internacional i les autoritats de la Unió Europea a intervenir per aturar la violació de drets civils i polítics en curs, i a fer el seguiment del procés negociador amb l'Estat espanyol.


També han afegit altres punts, com obrir una comissió d'investigació sobre les actuacions de l'Estat a Catalunya.
Les propostes de resolució de la resta de grups han quedat rebutjadesCs reclamava que el Govern tornés a la legalitat i convoqués eleccions immediatament. També exigia la dimissió de Junqueras i condemnar l'"assetjament" a persones no independentistes.

El PSC demanava, entre altres coses, el respecte a la legalitat vigent i la convocatòria immediata d'eleccions així com el reconeixement que no s'ha declarat la independència i la paralització dels tràmits per l'aplicació de l'article 155. També defensaven el desenvolupament de l'Estatut, un nou sistema de finançament i una reforma federal de la Constitució espanyola, entre d'altres.

El PPC, per la seva banda, instava a desistir "el desafiament a l'Estat de Dret que, de persistir, obligarà a l'aplicació de les mesures del 155". També a acceptar la pluralitat de la societat, a propiciar un clima de concòrdia i a recuperar la seguretat jurídica per donar confiança a l'economia.

Per part de CSQP apostava perquè el Parlament rebutgés l'aplicació del 155 i demanava que no fes efectiva una declaració unilateral d'independència. Així mateix, el grup presidit per Lluís Rabell, també exigia la retirada dels efectius policials i la necessitat d'un referèndum amb totes les garanties.

Abans d'iniciar el ple, el portaveu de Ciutadans, Carlos Carrizosa, ha demanat als alcades que han anat al Parlament que s'abstinguin de fer proclames independentistes i ha lamentat coaccions. Per Carrizosa, "avui és dia dramàtic":

"És un dia trist, dramàtic a Catalunya. És el dia que es perpetra el cop definitiu a la democràcia".
Carrizosa ha lamentat que "ens volen privar del passaport espanyol i ho fan mentint, perquè la veritat no els aguanta el camí a la confrontació". I s'ha preguntat: "Vostès es consideren fora d'Europa que ja no respecten les lleis internacionals?. Carrizosa ha acusat el govern de "repartir carnets de catalans" i ha acusat Puigdemont d'"arruinar econòmicament Catalunya" i d'haver dividit la societat catalana i d'haver-se carregat l'autogovern.

Ciutadans ha reclamat unes eleccions per frenar el "brexit" del govern i ha manifestat "No permetrem que es trenqui Espanya, que ens divideixin" mentre trencava la proposta de resolució de JxSí i la CUP.

Des del PSC, Eva Granados ha parlat d'"error per a Catalunya" i s'ha preguntat quin model de democràcia, de pluralisme i de país es vol portar a terme avui:

"No volem escollir. No creiem que Espanya sigui un estat totalitari. No ens faci escollir".
Granados ha assegurat que "defensarem la senyera que avui abandonen" i ha qualificat els diputats independentistes d'"inconcients" i ha lamentat que volen crear un "estat al marge de tot". Granados també ha criticat les amenaces als alcaldes: "Se'ls ha dit: o renuncies a les teves idees o perds l'alcaldia". I ha lamentat de la DUI:

"Avui  amb la DUI ho rebenten tot, posant en marxa aquest monstre legal".
En qualsevol cas, ha defensat que "continuarem treballant per buscar un diàleg polític".
Marta Ribas, de CSQEP, ha defensat que "per damunt de tot hi ha la cohesió social". Per la formació, és "un greu error respondre una barbaritat amb una altra barbaritat".

"Això que s'està fent aquí és una gran barbaritat. És un greu error que plantegin la DUI per respondre el 155".

CSQEP proposaran diàleg i reiterat la seva reivindicació de defensar que el model territorial de l'Estat s'ha de decidir en un referèndum acordat. "Massa partidisme i massa poques altures de mires", ha lamentat també.

Alejandro Fernández, del PPC, ha començat la seva intervenció qualificant de "dia negre per la nostra democràcia" i ha criticat que "han convertit el seu projecte separatista en populista". Els populars ha denunciat que el govern està disposat a fer caure una dècada de bonança i creixement per "fanatisme". Fernádez ha criticat que s'exclogui a les persones que pensen diferent:

"Puigdemont, no li fa vergonya liderar un moviment que exclou a tots aquells que pensen diferent?".
"Espanya no és caspa, és meravellosa", ha afegit el PPC que assegura que "Espanya és també reconciliació".

Abans de començar la seva intervenció, Carles Riera, de la CUP ha demanat un apluadiment per Jordi Sànchez i Jordi Cuixart. El cupaire ha lamentat que el marc consttiucional és un problema perquè no dona solucions al problema actual:

"Avui ens autodeterminem davant l'estat espanyol i davant les èlits catalanes. Ha arribat l'hora del poble encara sense estructures d'estat.

Riera ha demanat al Parlament que "declari que Catalunya esdevé un estat independent en forma de república", un pas, segons diu, que fan "dempeus, amb el cap ben alt, no de genolls ni com a súbdits".

El diputat no adscrit, Germà Gordó, ha dit que el vot que s'emetrà avui no es un punt i apart, és un punt i seguit:

"No volem perdre de vista que el millor indicador de la qualitat democràtica d'un país és el tracte que dona a les seves minories".

Per part de JxSí, Marta Rovira, ha defensat que la democràcia "sempre ha de ser exercida pels ciutadans" i que els independentistes han sotmès la seva opció política a les urnes i la van guanyar. La diputada assegura que el debat amb Espanya és inexistent perquè per sobre "hi ha la unitat d'Espanya".

Rovira ha reclamat que "cal una cultura democràtica més madura i exigent" i que el debat del procés constituent "ha de ser sense límits".

La líder de l'oposició, Inés Arrimadas, ha demanat el torn de paraula en acabar la intervenció dels grups, per  "la gravetat" del que havia de passar. Forcadell li ha donat tres miunuts per al·lusions. Arrimadas ha assegurat que JxSí i la CUP "no aconseguiran" la independència i ha demanat als ciutadans votar en massa a les eleccions "per recuperar la convivència, les institucions i el futur dels nostres fills".

Al ple no hi a intervingut, com tampoc ho va fer aquest dijous, el president de la Generalitat, Carles Puigdemont.

Cs, PSC i PPC han presentat peticions de reconsideració de l'admissió a tràmit de la proposta de resolució de JxSí i la CUP mentre que CSQEP també ha votat en contra de la tramitació. Totes les propostes de resolució presentades per tots els grups han estat admeses a tràmit per la Mesa. Després s'ha reunit a Junta de Portaveus i finalment ha començat el ple. 

Ciutadans, PSC i el PPC ja havien anunciat que no participarien en la votació de la resolució de JxSí i la CUP.

Previstos pla A, B i C per mantenir a Catalunya una autoritat legítima
Davant del possible cessament o detenció de tot el govern Puigdemont, un cop proclamada la república i aprovat el 155, la CUP assegura que hi ha previst un pla A, B i C per mantenir a Catalunya una autoritat legítima. El diputat de la CUP Albert Botran ha explicat a "El Matí de Catalunya Ràdio" que decidiran quina alternativa fan servir en funció de la virulència amb què actuï el govern espanyol.